Mérida es montaña andina, teleférico y un frío que te abraza. Los merideños son gente noble y orgullosa de sus páramos, con un acento cantadito y unas truchas de río que saben a gloria.

Andar ta'puyado

En Mérida se dice de alguien que anda sin ganas, flojo, medio apagado, como con el cuerpo pesado y cero ánimo para moverse. Puede ser por sueño, resaca, gripe o pura ladilla. Es ese estado en el que te hablan y tú solo existes, pero no funcionas. Y sí, suena a excusa perfecta para no hacer nada.

"Chamo, hoy Pedro llegó al trabajo andar ta'puyado, pegado a la silla y con cara de sueño. Le dije que se tomara un cafecito y ni así arrancó."

Chambear duro

En Mérida se dice cuando alguien está trabajando a lo bestia, metiéndole horas y esfuerzo como si no hubiera mañana. Es el típico “me estoy dejando la piel” porque la cosa está ruda o porque hay que sacar el trabajo sí o sí. Suena muy de calle y va perfecto para hablar de alguien bien fajado.

"¿Y Juan qué? Ese pana anda chambeando duro con el proyecto, se queda hasta tarde y el sábado también le mete. Después cae rendido y ni pa’ una birra le da."

Échale la capucha

Se dice cuando toca cubrir o proteger algo para que no se dañe, sobre todo si viene lluvia, polvo o cualquier desastre de esos que te agarran desprevenido. Es como decir ponle una tapita, cúbrelo, resguárdalo ya. Muy de calle y bien práctico, de esas frases que te salvan el celular y la paciencia.

"Se soltó el palo de agua y tú con el cel afuera, pana. Échale la capucha de una, que después andas llorando porque no prende."

Echar pata e' perro

En Mérida se dice cuando te vas a patear calle o monte sin apuro, a lo aventurero, como perro suelto dando vueltas. Puede ser una caminata larga, un plan de recorrer sitios, o salir a rumbear y terminar lejos de casa. Es de esas frases que suenan a libertad y a cansancio rico.

"Epa, mi pana, mañana arrancamos temprano a echar pata e' perro por el páramo, con cafecito y arepitas. Si te quejás a la primera subida, te devolvés solo."

¡Vamo' en corto!

Se dice para apurar a la gente y moverse ya, sin perder tiempo, normalmente cuando hay que llegar rápido a algún sitio. Es como soltar un "vamos de una" o "rápido pues" pero con sabor merideño. Sirve para meter presión con buen humor cuando el plan se puede dañar por la tardanza.

"Chamo, ¡vamo' en corto pa' la parada que el bus ya viene y después nos toca irnos a pata hasta la casa!"

Voces del pueblo

La teoría está muy bien... pero lo que nos mola de verdad a los Magikitos es escuchar a la gente de Mérida en su flow natural. Si te sabes alguna expresión típica de por ahí, mándanos un audio por WhatsApp usándola con un ejemplo de verdad. Lo sumamos a las voces de tu zona!

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