Se dice de alguien que no para quieto ni un segundo y va de un lado a otro armando bulla, moviendo cosas y dejando el ambiente patas arriba. Es como tener un torbellino con patas en la casa. Se usa mucho para niños inquietos, pero también para adultos acelerados. Cansa solo de mirarlo.
"Mirá a Juanito, desde que se levantó anda como un terremoto por toda la casa, tiró los cojines, abrió todo y ni el perro halla dónde esconderse."