Se usa cuando alguien está colgado, desorientado o no caza una, como si estuviera mirando la situación desde afuera y sin entender nada. Vale para una charla, una clase o un plan que te supera. Es bien rioplatense y suena a que te quedaste en modo pez, con la boca abierta.
"Che, en la reunión tiraron siglas rarísimas y yo estaba al pez mal. Menos mal que después cayó el mate y alguien lo explicó en criollo."