Se dice cuando ya superaste lo más difícil y, a partir de ahí, todo va de bajada. Es como decir que ya la hiciste, que ya estás a salvo o que ya te acomodaste. También aplica cuando por fin entiendes algo y dejas de batallar. Muy de acá, bien de alivio y celebración.
Se dice cuando alguien está en cualquiera, como desconectado de la realidad. Puede ser porque anda medio loco, colgado, distraído o con la cabeza en otro planeta. No siempre es insulto, a veces es puro cariño y cargada entre amigos. Ideal para el que sale por pan y vuelve con helado y una historia rarísima.