Se dice de alguien que anda acelerado, pasado de revoluciones, como con demasiada energía o haciendo locuras sin filtro. Puede ser porque está emocionado, porque se tomó algo, o porque simplemente se embaló y ya. En resumen, está como desatado y no hay quien lo pare. Y sí, suele dar pena ajena.
"Oiga, anoche Juan estaba re pitao, se puso a cantar a grito herido y armó un karaoke en el bus, y todo el mundo mirando como si nada."