Canarias, mi niño, es un paraíso volcánico de buen rollo que te engancha. Desde sus playas negras y doradas que te invitan a un chapuzón, hasta paisajes lunares que te dejan con la boca abierta y la magia del Teide. Su gente es pura alegría y calidez, con ese acento que te enamora. Aquí la papa es sagrada, el plátano es oro y la juerga se vive con pasión.
"Es una frase que se decía antiguamente cuando la utilizaban los cazadores en Canarias, que era cuando, pues, es una pena, pero un perro cazador iba detrás de un conejo y se caía por un risco en los terrenos más abruptos y demás. Y a día de hoy se suele utilizar cuando una situación no sale como esperabas y además sale mal, pues yo qué sé, por ejemplo, estabas esperando para ganar una apuesta, por ejemplo, y hay algo finalmente inesperado y dicen, pues ya el conejo me enriscó la perra."
"el conejo me arriscó la perra, expresión canaria utilizada para indicar que algo ha salido mal, se ha torcido o no ha funcionado como se esperaba; por ejemplo: madre mía, el conejo me arriscó la perra, qué desastre, ¿y ahora qué voy a hacer? Se fue todo al garete."
"Agüita, usado frecuentemente en Canarias como interjección para expresar sorpresa, admiración o advertencia de riesgo. Ejemplo: agüita, qué calor que hace hoy, parece que ya llegó el verano."
"La expresión ese huevo quiere sal o ese huevito quiere sal se utiliza coloquialmente para señalar que alguien muestra un interés romántico o pretensión oculta que no puede disimular. Ejemplo, mira cómo lo busca, ese huevo quiere sal."
"Tener gilorio es una expresión canaria que significa sentir un hambre voraz, un apetito intenso o un malestar estomacal por necesidad de comer. Se usa frecuentemente en las islas para describir un hambre extremo. Por ejemplo, como no he desayunado, tengo un gilorio que no me tiene en pie."
"Jíncate un tuno es una expresión popular canaria especialmente utilizada en Gran Canaria y Fuerteventura que se emplea como desaire para mandar a alguien a paseo, dejarte en paz o decirle a una persona que resuelva sus propios problemas. Por ejemplo, de verdad te digo jíncate un tuno, cansada me tienes ya, siempre con la misma tontería, vienes a mi casa y montas el pollo y luego sigues como si nada, venga ya."