Se dice cuando estás rezando para que algo salga bien y, de paso, cruzás los dedos como amuleto casero. Es el equivalente a “hacer dedos cruzados”, pero en versión bien argentina. Se usa para exámenes, laburos, citas, partidos o cualquier cosa que te tenga con el corazón en la boca. Y sí, funciona más por fe que por ciencia.
Se dice cuando cruzas los dedos para atraer tantita suerte y que algo salga como quieres. Es el equivalente a un mini ritual de buena vibra: lo haces cuando esperas una respuesta, un examen, una cita o que te caiga un pago. Muy de México y bien práctico, porque no cuesta nada y calma el nervio.
Expresión muy usada para decir que alguien está cruzando los dedos con toda la fe del mundo para que algo salga bien. Es como mandar buena vibra intensa al universo mientras esperas un milagrito. En Michoacán y en México en general se usa un montón, y la neta suena más tierno que solo decir que estás nervioso.
Expresión utilizada cuando deseas algo con muchas ganas, algo así como cruzar los dedos pero a la jalisciense; es un mantra secreto de buena suerte.