Curiosidad suprema y casi deportiva de meterse en las vidas ajenas, especialmente cuando no te llaman. Perfecto para una ronda de mate donde el chisme es rey.
En Tucumán, chusmear es ponerse a charlar y a meter un poco de chisme sobre la vida ajena, ya sea por curiosidad o por puro entretenimiento. Suele pasar en la vereda, en la plaza o en el almacén, cuando alguien tira un dato y el barrio se prende. No siempre es mala leche, a veces es deporte social.