Se dice cuando alguien se agranda y se hace el importante, como si fuera el dueño del barrio, pero en realidad no tiene tanto para bancar ese show. Va de aires de grandeza, de creérsela por cualquier pavada y mirar al resto por arriba del hombro. Bien de chamuyo inflado, y da un poquito de vergüenza ajena.
"Mirá al Nico haciendo chururú porque metió un gol en la plaza. Bajá un cambio, maestro, que ni transpiraste y ya te creés Messi."