En Bogotá se dice cuando alguien se pone a gastar plata sin medida, como si el billete le quemara en el bolsillo. Es soltar dinero a lo loco en caprichos, rumba, ropa o lo que sea, solo por darse gusto. Suena medio presumido, pero también sirve para echarle pulla al que anda de derrochón.
"Ese man cobró la quincena y se fue a Unicentro a tirar billete, salió con tenis, chaqueta y hasta un perfume carísimo, todo por puro antojo."