Expresión muy usada para decir que alguien falta al colegio, a la U o al trabajo por pura flojera, sin excusa seria, solo porque no quiere ir. Es como hacerse el leso y desaparecer del mapa por un día. No es algo muy responsable que digamos, pero igual tiene su picardía chilena que hace gracia.
Se dice cuando alguien se echa una siesta a traición, justo cuando no toca, tipo en el trabajo, en clase o en plena reunión. Es como desaparecer un rato, pero en versión cabeceo y con cara de yo no fui. En Tacna se suelta con vacile cuando pillas a alguien roncando bajito.