Se dice cuando alguien anda todo despeinado y desprolijo, como si tuviera el pelo armado en mechones y a lo loco, tipo mazorca. También vale para cuando salís hecho un desastre en general, recién levantado o después de una siesta brava. Es bien salteño y te lo tiran con cariño, pero te deja regalado.
"Che, mirá cómo caíste a la plaza, andás hecho un choclo. Pegate una peinada y dejá de hacerte el vivo, que te mira todo el mundo."