Se dice cuando salís a caminar un rato para despejarte, estirar las patas o matar el tiempo, con o sin perro de verdad. Es la típica excusa para rajar un toque de casa sin dar demasiadas explicaciones. En Santa Fe suena re natural y sirve para todo, desde bajar el asado hasta charlar tranqui.
Se dice cuando salís a dar una vuelta tranqui por el barrio, sin plan fijo, a tomar aire, charlar y, si pinta, cebar unos mates. Lo del perro es más una excusa que otra cosa, porque muchas veces no hay perro ni correa. Es el paseo corto que termina en charla larga, como manda la costumbre.