Nariño es Pasto, el Carnaval de Negros y Blancos y una frontera sur llena de volcanes. Los nariñenses son gente creativa y orgullosa con un sentido del humor único y un cuy asado que es delicatessen.
"Estar embalado es una expresión que se utiliza para denotar que estás en un problema muy grave al que no le ves solución. Por ejemplo, imagínese que le debo como 5 millones de pesos al banco: estoy más embalado con esa deuda."
"La frase estar embalado, estar embalado es cuando alguien está emocionado o metido con ganas en algo. El ejemplo: hoy estaba tan embalado jugando que ni escuché cuándo me llamaron, recién reaccioné como rato después."
"En el centro de Colombia, 'qué camello' se utiliza para referirse a algo que es muy difícil de hacer o que simplemente presenta un gran problema. Por ejemplo: 'No, hermano, imagínese que me salió un problema en el trabajo, qué camello'."
"Qué berraquera se utiliza cuando algo nos parece muy bueno o de muy buena calidad. Por ejemplo: "Uy, hermano, esos zapatos que usted se compró están muy bonitos. No, ¡qué berraquera!"."
"Rajar significa irse, huir o que te echen de un lugar. No, me meto en la casa y salí rajando."
"Las hijas es una expresión que denota exclamación, es una expresión muy usada como forma de empezar una oración o de terminarla, siempre en términos de exclamación. Por ejemplo, parce, vi la cuenta del gas y dije la cuenta."
Estar embalado
En Nariño, 'estar embalado' es ir acelerado y con la energía a tope, por emoción, afán o porque te metiste en algo y no hay freno. Puede ser un elogio o un aviso de que bajes un cambio. En el centro de Colombia, también significa estar metido en un problema grave.
¡Qué camello!
En Nariño se dice camello cuando algo es un trabajazo, un lío o una vuelta bien pesada de hacer. Puede ser una tarea, un trámite o cualquier plan que se complica más de la cuenta. No es que sea imposible, pero te va a tocar sudarla y tener paciencia. Y sí, a veces da pereza solo pensarlo.
¡Qué berraquera!
Se suelta para decir que algo está brutal o que alguien tiene un coraje y una capacidad tremendas. Es como soltar un “qué crack” pero con sabor del sur de Colombia. Sirve para aplaudir una hazaña, un trabajo bien hecho o a alguien que no se raja ni con el frío ni con la mala suerte. Y sí, suena poderoso.
¡Las hijas!
Expresión muy nariñense de sorpresa o disgusto, como cuando algo te sale al revés o te agarra fuera de base. Es parecida a decir carajo o miércoles, pero más suave y hasta un poco chistosa. Sirve tanto cuando algo se daña, cuando te asustan o cuando ves una metida de pata monumental. Y hay que admitir que suena bien sabroso.
Rajar
Es ponerse a hablar pestes de alguien, casi siempre cuando no está, sacando chisme y defectos como si te pagaran por ello. Se usa mucho en charla de amigos: un no rajés es un dejá de criticar. Puede ser desahogo, pero suena medio venenoso y de mala leche si ya se vuelve costumbre.