Se dice cuando alguien se anda echando flores de más, presumiendo a lo loco o inflando lo que tiene y lo que hace. Vamos, el típico fanfarrón que se avienta un cuento y se la cree. En Oaxaca suena bien sabroso y medio burlón, como para bajarle tantito los humos sin armar pleito.
"Ahí va el Jonathan diciendo que trae nave de carreras y ni pasa de segunda, siempre anda echando la enagua en la esquina con los compas."