Se dice cuando a alguien le agarra un antojo brutal por algo y se le va la vida en eso, casi como obsesión momentánea. Puede ser por comida, por una rumba, por una jeva o por cualquier plan que te tenga prendido. Es bien de calle y suena a que ya estás decidido, cueste lo que cueste.

"En la rumba, Luis le echó camella a las empanadas y no paró hasta que se bajó como cinco, todo sudado y feliz."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!