Se usa para pedir que no hagan ruido, que le bajen al escándalo o que se estén quietos, sobre todo cuando ya te traen de un hilo con el alboroto. No es tanto “cállate” directo, más bien un “ya, porfa, sin relajo”. Muy de casa, de vecindad y de mamá con paciencia limitada.
"Oigan, ya estuvo, mañana hay chamba temprano. Los morros traen el desmadre en la sala, díganles que no hagan bulla y se metan a dormir."