Se usa cuando alguien se mete una farra tan brava que al otro día amanece con un guayabo monumental, de esos que uno jura que no vuelve a tomar. Es como decir que se ganó la resaca a punta de trago y desorden. Y aceptémoslo, a veces hasta da risa contarlo después.

"Parce, el sábado me disparé un guayabo tan berraco que ni para ir por una empanada en la esquina me daban las piernas."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!