Baleares es mucho más que fiesta y playa. Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera, cada isla con su rollo y su encanto. Aquí se mezcla la calma del campo con la marcha nocturna, y el mallorquín suena tan diferente al catalán que se siente otro idioma. La sobrasada y la ensaimada son tesoro nacional isleño.
"Esta que flipas es una expresión coloquial española utilizada para enfatizar que algo es increíble, alucinante o extremadamente bueno o impresionante. Por ejemplo, Chacho, el bocata de hoy estaba que flipas. Casi pido el DNI al hambre de lo serio que se puso."
Festetear
Verbo coloquial para decir que te vas de fiesta a lo grande, enlazando planes sin mirar la hora y con ganas de jaleo. Se usa mucho en plan veraniego, cuando la noche se alarga y acabas de garito en garito con la peña. Vamos, salir a darlo todo y volver cuando ya canta el gallo.
Ir más perdido que un pulpo en el desierto
Se dice cuando alguien está perdidísimo, despistado a más no poder, sin enterarse de nada ni aunque se lo expliquen con dibujitos. Vamos, que va dando palos de ciego y no sabe ni por dónde le da el aire. Es una comparación exagerada y muy gráfica, de las que entran solas y hacen gracia.
Estar a todo gas
Se dice cuando alguien va a tope, con prisa o con energía, como si llevara el acelerador pegado al suelo. Puede ser currando, de fiesta o haciendo cualquier cosa sin parar. No es solo estar motivado, es ir rapidísimo y sin descanso. Vamos, que si te pones así, luego no te quejes de ir reventado.
Estar pompas
Se dice de alguien que va despistado, como en Babia, en su mundo o en una nube de algodón. Está ahí, pero no está. Suele usarse cuando no se entera de nada, responde tarde o mira fijo como si estuviera en modo ahorro de energía. Tiene ese puntito de cachondeo, sin mala leche.
Está que flipas
Se suelta cuando algo te deja loco de lo guapo, bestia o inesperado que es. Vale para un planazo, una vista brutal, una comida que te explota la cabeza o un fiestón que no veas. Es muy de hablar en caliente, con cara de alucine. Y sí, suena un pelín exagerado, pero esa es la gracia.