Estar en el plato y en la tajá
Dicho para el que quiere estar a dos bandas y pillar de aquí y de allá sin mojarse de verdad. Vamos, el típico que intenta quedar bien con todo el mundo, aprovechar dos planes a la vez o llevarse doble ración sin que le pillen. Suena muy de mesa y de picaresca, y se usa con retranca.
Estar en modo congreso
Se dice cuando alguien se pone súper serio, formal y pedante, como si estuviera dando una ponencia en un congreso en vez de estar de tranquis. Vale para cuando sueltas un discurso larguísimo, hablas con palabras rimbombantes o te vienes arriba con tono de experto. Un poco cringe, pero a veces tiene su gracia.
Quedar canci
Se dice de la persona que se apunta a un plan con toda la ilusión y luego, a última hora, lo cancela y te deja colgado. Vamos, el clásico que confirma, te hace organizarte y después desaparece con una excusa cutre. Muy de grupo de colegas, y da una rabia fina, la verdad.
Estar de congreso
Se dice cuando alguien va a tope y no aparece ni para saludar, como si estuviera fuera por trabajo en un congreso. Vamos, que está liadísimo, con la agenda petada y cero tiempo para nada. Muy útil para justificar desapariciones sin drama, en plan: no es que pase de ti, es que va desbordado.
Estar tocado de la muela
Se usa para decir que alguien está un poco pallá, como despistado, ido o con la cabeza en Saturno. No es que esté loco perdido, pero sí que se le va un poco la pinza y parece que no acaba de estar en este mundo. Es como decir que le falla algo del sistema, aunque a veces tiene su encanto.
Estar de cuento
Se dice cuando alguien vive en su mundo, fantasea demasiado o se monta unas películas que ni en Netflix. También vale para situaciones tan perfectas que parecen sacadas de un cuento, aunque muchas veces se usa con tono de burla cariñosa. Es como decir que esa persona no pisa mucho el suelo, pero oye, a veces hasta da envidia.
tumaca
No, no es una nueva enfermedad ni nada raro, es la forma castiza de decir pan con tomate al estilo catalán. Rebanada de pan, tomate restregado, buen aceite y si hay suerte un poco de jamón por encima. Ideal para desayunar fuerte, hacer vermut o alargar una charla tonta hasta las tantas.
Tantinear
Verbo coloquial para ir probando el terreno con alguien, a base de indirectas, halagos o acercamientos suaves, a ver si cuela lo que quieres. Puede ser para caer bien, para sacar algo o simplemente para medir hasta dónde te dejan llegar. Vamos, ir tanteando sin mojarte mucho, con cara de yo no he sido.
Estar bien plato
Se dice cuando te has puesto fino comiendo y acabas tan lleno que te quedas medio tieso en la silla. Es como ir a reventar, pero con ese puntito de orgullo de haberle dado duro a la comida. Muy de sobremesa larga, cinturón aflojado y cero ganas de moverte.
Estar flipando en colores
Se usa cuando alguien está alucinando fuerte, súper sorprendido o sin creerse lo que está viendo u oyendo. Es como si la cabeza se le llenara de luces, fuegos artificiales y cosas locas a todo color. Se oye mucho entre colegas cuando pasa algo tan bestia que te deja con la boca abierta y cara de meme.
Estar en modo tormenta
Se dice cuando alguien va acelerado, irritable o con el estrés por las nubes, como si llevara una tormenta personal encima y cualquier cosa le puede hacer saltar. No es que esté enfadado contigo, es que está saturado y en modo supervivencia. Útil para avisar y no pincharle más.
Rebaja el chollo
Se usa para decirle a alguien que afloje un poco las expectativas, que no flipen tanto con lo que se creen que pueden conseguir. Es como bajarle el humo a la peña que se monta películas imposibles con cuatro duros o con cero esfuerzo. Suena un poco a colleja cariñosa, y hay que admitir que a veces hace falta.
Ir recto como un raíl
Se dice de alguien que va directo a su objetivo, sin desviarse ni por casualidad, como si llevara una guía puesta. Puede ser literal, caminando a saco hacia un sitio, o figurado, cuando alguien está tan centrado en lo suyo que pasa de todo lo demás. Muy visual y bastante graciosa cuando el colega va en modo autopiloto.
Estar a tope de power
Se dice cuando alguien está a reventar de energía, motivación y ganas de comerse el día. Es como ir con el turbo puesto, ya sea por buen humor, por café o porque te ha salido todo redondo. Suena medio macarra y medio cachondo, y queda perfecto para volver al curro o salir de fiesta sin frenos.
Ir de tranquis
Se usa cuando vas a hacer algo en plan relajado, sin prisas ni dramas, y sin montar un planazo de los que te dejan tieso. Es salir a tomar algo, dar una vuelta o quedar con colegas con cero presión, solo buen rollo y calma. Ideal para fines de semana de resaca o cuando no te da la vida.
Estar en el capítulo de los memes
Se usa para hablar de alguien que va al día con los memes, que se los sabe todos y vive enganchado a ellos como si fueran una serie infinita. Siempre tiene el chiste fresco, el vídeo absurdo y la referencia lista. Básicamente, es la persona que convierte cualquier conversación seria en un festival de risas digitales, y oye, algo de arte tiene.
Nena
Forma muy cariñosa y coloquial de referirse a una chica, ya sea tu pareja, una amiga o la colega con la que sales de fiesta y te echas las risas. En Cataluña se oye muchísimo en bares, conciertos y en la calle. Suena cercano, un pelín canalla a veces, pero con buen rollo si hay confianza.
Ir petao
Se usa cuando alguien va vestido con ropa muy ajustada, marcando todo el cuerpo y dejando poco a la imaginación. Puede ser porque está fuerte, porque la talla le queda pequeña o porque le mola ir así de apretado. A veces se dice con cachondeo, otras con admiración, pero siempre con ese punto de salseo visual.
Más colgado que mis huevos
Se dice de alguien que va despistadísimo, en su mundo, o directamente un poco flipado. Es una comparación bruta y muy de barra de bar, con toque vulgar, para remarcar que la persona está colgada a niveles olímpicos. No es precisamente fina, pero cuando la sueltas, se entiende al instante y hace gracia.
Estar de chafardeo
Se dice cuando alguien está cotilleando a gusto, mirando y escuchando para enterarse de los chismes del barrio. Es el típico plan de terraza, cafelito y oreja fina, pero también vale para el rellano o la ventana. No es necesariamente malo, pero si te pillan, quedas como un poco metomentodo.
Estar en el anuncio
Se dice de alguien que va en su mundo, despistadísimo o medio colgado, como si estuviera viviendo una escena de anuncio de la tele y no se enterara de la película real. Sirve para meter un toque de vacile cuando alguien se queda mirando al infinito o responde tarde. No es insulto heavy, pero pica lo justo.
Picar piedra
Se dice cuando alguien está currando duro y a lo bruto, con paciencia infinita, como si estuviera en una cantera. También vale para cuando te toca una tarea pesada, repetitiva y sin glamour, de esas que te dejan la espalda y el ánimo en modo supervivencia. Vamos, que estás ahí dale que te pego hasta que salga.
Anunciarse
Se dice cuando alguien aparece en un plan sin que nadie lo haya llamado ni invitado, pero entra como si fuese la estrella del evento y todo tuviera que arrancar en cuanto pisa el sitio. Va con un puntito de vacile y de cara dura simpática. Muy de llegar tarde y encima exigir aplauso.
Estar zumbado
Se usa para decir que alguien está un poco loco, que se le va la olla o que tiene ideas muy pasadas de rosca. No es clínico, es más de cachondeo, como cuando un colega hace o propone algo tan surrealista que piensas que le han agitado el cerebro como una coctelera.
Estar que trina
Se usa cuando alguien está muy cabreado, tan mosqueado que casi le salen chispas de la cabeza. No es solo enfado normal, es ese punto en que cualquier cosa más y explota. Es una forma muy gráfica de decir que la persona está a punto de soltar bronca épica, y la verdad es que la imagen hace bastante gracia.
Cantimplora
Forma cómica y cariñosa de referirse a la barriga prominente, esa panza que se va acumulando a base de vermutets, butifarras, calçots y sobremesas eternas. Se usa para vacilar un poco entre colegas o en familia, sin mala leche, cuando alguien ya lleva una tripa respetable. Y hay que admitir que la imagen de llevar la cantimplora incorporada tiene su gracia.
Estar petao
En Cataluña se usa estar petao para decir que alguien está llenísimo, a reventar, normalmente de comer pero también puede ser de cansancio o de cosas acumuladas. Es como decir que vas a explotar en cualquier momento. Suele ir con tono de queja, pero también con ese punto de orgullo de haber disfrutado demasiado.
Estar a tope de power
Se dice cuando vas con la energía por las nubes y con ganas de comerte el día, como si te hubieras metido un café doble y encima te hubieran puesto tu temazo favorito. Vale para curro, fiesta, gym o lo que sea. Es medio spanglish, sí, pero en Cataluña se suelta mucho y queda resultón.
Pasar página
Se dice cuando decides dejar atrás un mal rollo, un fallo o una etapa y seguir con tu vida sin quedarte rumiando. Vamos, como cerrar el capítulo y tirar pa’lante. Sirve tanto para perdonar a alguien como para olvidarte de un curro, una relación o una movida que ya no te suma. Sana y práctica.
Mandarse una castaña
Se dice cuando alguien se pega un hostión bueno, un porrazo de los que hacen ruido y te dejan el orgullo por el suelo. Vale para caídas, golpes o mini accidentes tontos, normalmente contados con cachondeo. Es más suave y gracioso que soltar un taco, pero la castaña duele igual, eso seguro.
Traje de domingo
Expresión que se usa para referirse a alguien que va un poquito más arreglado de lo necesario, como si fuera el único día en el que lava la ropa.
Ser una compañona
Se dice de una persona que es un apoyo de verdad, de las que no se borran cuando hay lío. Esa amiga o colega que te cubre, te echa un cable y se queda a tu lado tanto en las buenas como en las malas. Suena muy de confianza y con cariño, como diciendo: contigo voy tranquilo.
Marranada
Se usa para hablar de algo muy sucio, guarro o hecho con un cuidado nulo, ya sea un trabajo chapucero, una comida malísima o un lío que deja todo perdido. También puede referirse a una guarrada en plan comportamiento feo. Es de esas palabras que suenan fuerte y, admitámoslo, a veces hace gracia soltarla.
Flipa
Se dice para expresar sorpresa o alucine, como un “madre mía” en modo turbo. Vale para algo increíble, inesperado o directamente surrealista. También se usa para animar a alguien a que mire o se entere de algo: “flipa con esto”. Es muy de calle y suena natural en Cataluña y en media España.
Ratatalla
Se usa para hablar de un desorden brutal, de esos cuartos donde no sabes si pisas ropa, apuntes o un bocata momificado. Es como decir que el sitio está hecho un cristo, pero con sabor catalán. Ideal para describir habitaciones adolescentes, pisos de estudiantes o salones después de una noche muy loca.
Dar la bulla
Se dice cuando alguien arma jaleo y mete ruido a lo tonto, como si necesitara público para existir. Es montar escándalo, alborotar o liarla en un sitio donde la peña estaba tranquila. Muy típica para quejarse del que no sabe estar callado ni dos minutos. Y sí, suele ir con altavoz o con voz de trueno.
Empalmar las sábanas
Se usa para decir que has dormido tantísimo que parece que las sábanas se han quedado pegadas a ti y a la cama. Es muy de resaca, de domingo vago o de invierno con frío rico. Básicamente, que te has quedado frito horas y horas sin enterarte de nada, y oye, a veces sienta glorioso.
Estar para plantarse en la Rambla
Se dice cuando alguien va tan arreglado, tan pintón o tan elegante que parece listo para plantarse en la Rambla y que todo el mundo se gire a mirarlo. Es como decir que vas hecho un figurín, digno de escaparate o de postal turística. Vamos, que vas tan puesto que hasta los guiris te pedirían una foto.
Hijo de Barcelona
Se le suelta a alguien que es un caradura con estilo, de esos que van de listos y siempre caen de pie. No es un insulto súper grave, más bien una pullita con gracia, como decir que tiene más cara que espalda. El típico que se cuela, regatea y todavía te lo vende como si te hiciera un favor.
Estar hecho un bonsái
Se dice cuando estás pelado de pasta, tieso como la mojama y con la cuenta temblando. Vamos, que no te llega ni para una caña y acabas mirando el monedero como si fuera un museo. Es una forma graciosa de decir que vas en modo supervivencia total este mes.
Estar sembrao
Se dice cuando alguien está inspirado y le sale todo redondo, como si tuviera el día bendito. Vale para el curro, el deporte, soltar chistes o improvisar rimas: está fino, rápido y acertado. Es como decir que va en racha y no hay quien lo pare. Y sí, da un poco de envidia sana.
Empastillar
En la calle se usa para decir que alguien se ha pasado tomando pastillas, ya sean medicamentos o pastillas para colocarse. Es como ir tan cargado de química que el cuerpo va en piloto automático y la cabeza de vacaciones. Suena gracioso, pero también avisa de que igual te flipaste un poco con la dosis.
Estar de molinillo
Se dice cuando alguien está hecho un lío y no para de cambiar de idea cada dos minutos. Hoy sí, mañana no, luego que si mejor otra cosa. Vamos, que va dando vueltas como un molinillo y no se decide ni a la de tres. Muy útil para describir a la peña indecisa, y un poco desesperante también.
Estar de hostias
Se dice cuando algo está siendo un desmadre divertido, en plan fiesta a tope, risas, jaleo y cero vergüenza. Es como estar pasándoselo en grande, pero con ese puntito bruto y callejero que suena a noche larga. Ojo, según el contexto también puede sonar a bronca, así que úsala con cabeza.
Ser un flipado
Se usa para hablar de alguien que se viene arriba muy rápido, se cree el protagonista de todo y se flipa con cualquier cosa. Puede ser el colega que exagera logros mínimos o el que se monta películas épicas en su cabeza. No siempre es insulto grave, a veces es medio cariñoso, pero deja claro que se le va un poco la olla.
Estar atontado como un porró
Se usa para decir que alguien está empanado perdido, como si tuviera la cabeza en otra galaxia y el cerebro en modo ahorro de energía. Suele ser por ir coladito por alguien o por estar pensando en sus movidas. Es una forma medio cariñosa de decir que estás ahí, pero no te estás enterando de nada.
Ser una rata
Se dice de alguien súper tacaño, de los que cuentan las monedas como si fueran lingotes y siempre intentan escaquearse de pagar. No es que ahorre, es que le duele el bolsillo hasta para lo básico. En Cataluña se oye mucho para el colega que nunca pone bote y encima pide ticket para dividirlo al céntimo.
Darle duro
Se dice cuando alguien se pone a tope con algo y le mete caña sin miramientos. Puede ser currar fuerte, entrenar, salir de fiesta o también apretar en una discusión con argumentos. No es solo de fútbol o política, vale para casi cualquier cosa. Suena intenso y un pelín macarra, y por eso engancha.
Ir a tope de power
Se dice cuando vas con la energía por las nubes y la motivación a tope, como si te hubieras enchufado a un cargador. Es la forma de presumir de que hoy no hay excusas: vas a darlo todo, currar fuerte o salir de fiesta sin frenos. Suena medio spanglish y queda bastante canalla.
Fotre un torrazo
Expresión que se usa cuando alguien se mete una hostia seria, se cae de culo o se da un golpe bien aparatoso, de esos que hacen ruido y vergüenza a la vez. No suele implicar drama médico, pero sí un buen rato de risas ajenas. Básicamente, no necesitas ambulancia, lo que te hace falta es recuperar la dignidad.