La Guaira es el litoral central de Venezuela, playa y cerro en un solo respiro. Aquí el mar es la vida, el pescado frito es sagrado y cada fin de semana Caracas entera baja a refrescarse en sus costas.
"Espéreme ahí tantico mientras voy a la oficina y traigo una carpeta, su merced ya sabe, tantico es poquitico tiempo, no me demoro. Porfis, espéreme tantico, ya vengo."
"¡Ay, no! Llevo 10 horas trabajando y trabajando. Estoy muy mamada, ya no doy más. En serio, no voy a poder con esto más."
"eso está del carajo significa que algo está muy bueno o excelente, a pesar de la palabra no es malo. Anda compadre, eso está del carajo papi, eso está último modelo, eso es lo mejor que pudiste haber comprado"
"la expresión estar pilas estar pilas es estar atento con energía y listo para actuar un ejemplo oye estate pilas porque el profesor hoy si toma examen no te vayas a confiar"
Irie
Irie es esa vibronita que te recorre cuando todo fluye sin roces, ese chispazo de bienestar que no pide permiso y se te instala en los huesos como un rayito de sol mañanero. Se usa para bendecir el instante en que la vida se siente buena, sin más rollos que un abrazo sincero.
Estar pilas
Se dice cuando estás bien despierto y atento, con los ojos abiertos y la cabeza rápida. Es estar pendiente de todo, listo para reaccionar y que no te agarren de sorpresa. Sirve para estudiar, para la calle o para el trabajo. Lo contrario es andar despistado o dormido en los laureles.
Estar mamado
En La Guaira y en buena parte de Venezuela, estar mamado suele ser estar borracho o bien pasado de tragos, de esos que ya hablan raro y se les va la vida. Según el contexto también puede sonar a estar harto o cansado, pero lo más típico es lo del alcohol. Es vulgarcillo, pero bastante común.
Está del carajo
Se usa para decir que algo está demasiado bueno, brutal o a otro nivel. Es un elogio con su chispa vulgar, de esos que salen cuando una vaina de verdad te sorprendió y quedó sabrosa, fina o digna de sacarle pecho. Entre panas suena natural y hasta vacila.
Tantico
Diminutivo de tanto que se usa para hablar de una cantidad pequeña, pero con cariño, como sin querer exagerar. Es muy de Caracas y suena suave, casi como si estuvieras pidiendo un favor con dulzura. No es solo poco, es un poquito con afecto, y la verdad es que suena bien sabroso.