Tabasco es tierra de agua, chocolate y pejelagartos. Los tabasqueños viven entre ríos y pantanos con una alegría que ni las inundaciones apagan. Aquí el calor es parte del ADN y la comida tiene ese toque tropical que no encuentras en ningún otro sitio.
"El darse un ranazo se usa cuando alguien se cae y se da un golpe tan fuerte que duele así como cuando te pegas en el dedo chiquito del pie con la pata de la cama, pero multiplicado por un millón. Y hace alusión a las ranas que cuando saltan y aterrizan parece que caen de panza."
"Hay nos vidrios es una frase que se usa como despedida entre amigos que se llevan súper súper bien es como decir hay nos vemos sólo que se sustituye la palabra vemos por vidrios porque tienen un ligero parecido entonces cuando ya te vas simplemente dices hay nos vidrios"
"Ándale, síguete haciendo el chistoso. Eso es cuando mamá ya acertó y está a un paso de que te castigue. Y literalmente es una advertencia final cuando un hijo está bromeando o contestando de forma sarcástica en un momento realmente serio. Por ejemplo, mamá dice, ¿te estás riendo lo que te digo? Ándale, síguete haciendo el chistoso."
Irie
Irie es esa vibronita que te recorre cuando todo fluye sin roces, ese chispazo de bienestar que no pide permiso y se te instala en los huesos como un rayito de sol mañanero. Se usa para bendecir el instante en que la vida se siente buena, sin más rollos que un abrazo sincero.
Ándale, síguete haciendo el chistoso
Se lo suelta mamá cuando ya andas de payaso en un regaño serio y te crees muy listo contestando con sarcasmo. Es la advertencia final, tipo última luz amarilla: o te compones, o viene el castigo. Suele ir con esa frase de te estás riendo de lo que te digo, y ahí ya sabes que mejor bajas la mirada y la voz.
Andar empijamado
Se dice de alguien que anda por la vida en modo pijama, aunque traiga jeans y tenis. Va relax, sin prisa y con cero estrés, como si el mundo no lo apurara. Sirve para describir a quien se toma todo con calma y le vale un poco la presión. Envidia sana, la neta.
Ahí nos vidrios
Forma chusca y relajada de decir ahí nos vemos o hasta luego. Es el típico juego de palabras que suena medio menso a propósito, como para despedirte sin ponerte serio. Se usa entre compas, con confianza, y deja claro que luego se vuelven a topar. En Tabasco pega bien con el cotorreo.
Dar el ranazo
Se dice cuando alguien se da un trancazo o se pega una caída bien aparatosa, de esas que suenan y dan pena ajena. También vale para un fracaso o un oso público, aunque no haya golpe. Es muy de barrio: te resbalas, te humillas tantito y ya quedó, diste el ranazo.