Se dice cuando te tirás a hacer un plan medio loco o complicado, de esos que suenan épicos aunque sea una pavada. Es como armarte una mini aventura: irte al monte, cruzar media ciudad o resolver algo que da fiaca. En Misiones se usa con tono de entusiasmo y un poquito de inconsciencia, y queda buenísimo.
"Che, ¿pintó ir al salto escondido por ese sendero que nadie conoce? Dale, mandémonos una misión, pero llevá repelente y una linterna que después nos agarra la noche."