güirito
En Cuba, y en La Habana también, güirito suele ser el chavalito joven, a veces flaco o bajito, y muchas veces dicho con cariño. Puede ser un apodo para un socio menor que tú o para referirte a un muchacho cualquiera. No es tanto un héroe sorpresa, es más bien un diminutivo callejero con sabor cubano.
Estar en la chimenea
En La Habana se dice cuando te metiste en un lío por hablar de más o por soltar un chisme donde no era. Vamos, que te calentaste, te fuiste de lengua y ahora estás en candela esperando el regaño, el corte o el papelón. Es como estar pegado al fuego, sudando la consecuencia. Y sí, pasa por bocón.
Más lento que burro en bajada
Dicho para vacilar a alguien que va lentísimo, que se demora una vida en llegar o en hacer cualquier cosa. La gracia es imaginarte al burro, que ni cuesta abajo se apura, como si le diera igual el mundo. Se usa en plan choteo, sin tanta maldad, pero deja claro que vas a paso de tortuga.
Arre con la que barre
Expresión para darse ánimo y tirar pa’ lante sin pensarlo mucho, como diciendo: vamos con todo, que sea lo que sea. Se suelta cuando te lanzas a algo con descaro y energía, aunque no tengas el plan clarísimo. En Cuba suena a empuje y a vacilón, de esos que te meten en el lío con una sonrisa.