Se dice cuando tienes que estar bien espabilado, con los cinco sentidos, porque en cualquier momento te la pueden liar o te pueden pillar. Vamos, estar atento y preparado para reaccionar rápido, sin despistarte ni un segundo. Muy de andar con ojo en clase, en el curro o con alguien que no perdona una.
"Con el profe de mates hay que estar al aguaíllo, que te pregunta de repente y como estés en Babia, te cae un ejercicio en la pizarra."