Expresión muy usada para decirle a alguien que se anime y se vaya de un sitio donde ya no quiere estar, sea por fastidio, incomodidad o pura ladilla. Es como decir agarra coraje y sal corriendo antes de que la cosa se ponga peor. Suena dramática, pero en verdad suele ir con tono de broma y complicidad.
Frase medio en broma, medio en serio, para darse ánimo antes de hacer algo que da corte, sobre todo ir a hablarle a alguien que te mola. Es como decir: venga, espabila y tira pa’lante. Suele soltarse como mantra entre colegas, con ese puntito de vergüenza y chulería madrileña.