En Querétaro se usa para decir que vas a salir a la plaza o al centro a cotorrear y echar chisme con la banda, casi siempre con un vasito de fruta picada, papitas o algún antojo en la mano. Es plan tranqui, de banca y risas, sin prisa. Suena bien inocente y por eso da risa.
Se usa para cuando alguien se pasa de creativo contando algo y le mete fruta por todos lados a la historia. Es como echarle crema a los tacos pero versión frutal, adornando tanto que ya no sabes qué fue verdad y qué fue puro show. Suena muy inocente, pero a veces sí desespera cuando ya nadie le cree nada.
En Loreto se usa para hablar de salir a dar vueltas en mototaxi sin rumbo fijo, solo por matar el tiempo, sentir el viento caliente en la cara y chismosear lo que pasa en la calle. No es ir a un sitio concreto, es huevear por la ciudad, mirar palmeras, casas, gente y dejar que la tarde se vaya sola. Planazo cuando no hay nada mejor que hacer.
En Guanajuato se usa para hablar de ligar o coquetear con alguien de forma dulce, juguetona y medio empalagosa, como si fueras vendedor de frutas echando todo el verbo. Es tirar labia con metáforas frutales, piropos jugosos y un toque de picardía. Básicamente es coquetear sabroso, pero con sabor a puesto de mercado lleno de mangos y sandías.
Dícese del acto de dar vueltas por la ciudad sin rumbo fijo, usualmente en carro y aprovechando para chismear o escuchar rolas. Es un pasatiempo muy chilo entre los morros.