En Bogotá se usa para decir que por fin entendiste qué está pasando o cuál es la intención de algo. Es como agarrar la onda, caer en cuenta o captar el chiste después de ir perdido un rato. Sirve para conversaciones, indirectas y hasta planes medio raros. Cuando la pillas, ya no hay vuelta atrás.
"No joda, parce, yo estaba serio en la reunión y todos muertos de risa. Me tocó esperar a que alguien repitiera el cuento para pillar la nota y no quedar como un bobo."