En Aragua y en buena parte de Venezuela, bicho no es solo un insecto, es como el comodín de la baraja. Sirve para hablar de alguien con cariño, con burla o hasta con sospecha, según el tono. Puede ser tu pana, un desconocido raro o cualquier cosa extraña. Es de esas palabras que uno suelta sin pensar, pero que dicen muchísimo.

"Chamo, viste el bicho ese que llegó en moto, se bajó, compró tres empanadas fiadas y se fue como si nada, qué descaro tan serio."

En Honduras se usa bicho como forma cariñosa y bien coloquial para hablar de niños o adolescentes que andan inquietos, traviesos o hiperactivos. No tiene nada que ver con insectos, es más como decir chamaco o cipote con cariño. Y la verdad es que suena bastante simpático cuando lo sueltan las abuelas o las tías.

"Mirá a este bicho, desde que se levantó no se ha sentado ni un ratito, parece que desayunó café con azúcar en vez de leche."

En El Salvador, bicho es una forma bien común de decir niño, cipote o chavo, sobre todo cuando hablás con confianza. No va de insectos ni de insultar, es más bien un apodo cotidiano, como decir chaval. Según el tono puede sonar cariñoso o medio regañón, pero casi siempre es de barrio y sin mala onda.

"¡Ey, bicho! Apurate pues, vamos al parque a echar la potra y después nos bajamos un sorbete, que con este calor uno se derrite."

En El Salvador, bicho es una forma bien coloquial de decir niño o chaval. También se usa entre compas para llamar a alguien, como decir maje pero más suave, tipo “ey, vos”. Según el tono puede sonar cariñoso o medio regañón, pero casi siempre es de confianza y bien de la calle.

"¡Ey, bicho! Apurate pues, que ya va a empezar el partido y vos todavía buscando la camisa. Después no andés llorando si te lo perdés."

En El Salvador, bicho no va de insectos, va de gente. Se usa para referirse a un niño o a un joven, tipo chavalo, cipote o patojo, según quién lo diga. Puede sonar cariñoso o medio regañón, depende del tono. Si alguien dice ese bicho, normalmente habla de un muchacho inquieto y bien travieso.

"Mirá ese bicho, no se está quieto ni un segundo, ya se subió al palo de mango y todavía quiere que le den más fresco."

En El Salvador, bicho es una forma bien común de decir niño, chaval o joven. Puede sonar cariñoso o simplemente neutral, según el tono y el contexto. Lo sueltas para hablar de los cipotes sin decir nombres, como cuando ves a la mara haciendo relajo en la calle. Es de esas palabras que oís a cada rato.

"Mire usté, ese bicho se la pasa jugando en el parque y ni se acuerda de la tarea, como si mañana no hubiera escuela."

En Aysén, bicho se usa para hablar del auto, sobre todo del que se banca ripio, barro y viento patagón sin chistar. Es como decir la máquina o el cacharro, pero con cariño, como si el vehículo fuera un bichito porfiado que sigue andando aunque el camino esté hecho bolsa.

"¿Viste el bicho nuevo del Pablo? Lo metió por el ripio pa' Coyhaique y ni se quejó, con nieve, lluvia y todo. Ese fierro está hecho pa' la Patagonia."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!