Se dice cuando alguien está despistado, en las nubes, como si se hubiera ido mentalmente a otro lado y no se entera de nada. No va de echarse una siesta, va de estar ausente, mirando al infinito mientras la vida pasa. Es una expresión muy clásica y tiene ese toque fino de cachondeo.
"Le estaba contando el plan para el finde y el pibe se quedó mirando la pared, re ido de Babia, y después me pregunta si ya almorzamos."