Voces de la calle
"Echar un ojo al gato y otro al garabato. Significa estar atento a dos cosas al mismo tiempo y se usa cuando tienes que cuidar un negocio o situación sin descuidar otra tarea igual de importante. Ahí te va un ejemplo. Tú sigue platicando, haz lo que quieras, pero échale un ojo al gato y otro al garabato. No se nos vaya a pasar el camión, sino ¿cómo llegamos?"
Qué significa
Se dice cuando tienes que andar al tiro con dos cosas a la vez, sin descuidar ninguna. Aplica en la chamba, en la calle o hasta cuidando el puesto mientras contestas mensajes. Es como tener la atención en modo estéreo: un ojo vigila el problema y el otro la oportunidad. Ideal para sobrevivir a la vida chilanga sin que se te vaya el camión.
Ejemplos de uso
"Tú sigue en la llamada, pero échale un ojo al gato y otro al garabato, que el cliente ya llegó y el gas anda sonando raro."
"En el tianguis hay que echar un ojo al gato y otro al garabato: si te clavas viendo los tenis, te vuelan la cartera."
"Mientras chambeas de mesero, échale un ojo al gato y otro al garabato, que el patrón llega sin avisar y los platos no se van a servir solos."
De dónde viene
Viene de la imagen del que mira al gato (lo obvio, lo que tiene enfrente) y al garabato (lo que escribe o lo que va a pasar), o sea, atender el presente y el futuro sin que se te escape nada. Es de esos refranes viejos que la gente ha dicho siempre para avisar que hay que estar con los ojos bien abiertos a todo.
Otras formas de decirlo
Editores de este término
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Esta expresión la cuidamos entre todos
Si por tu tierra se dice y aquí falta algo, tráelo. Lo mira un magikito y lo suma.
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