Tu cesta: 0,00 €

Aupa

Expresión multiusos muy típica del País Vasco que sirve para saludar, animar o soltar un qué pasa con energía. Vale para decir hola, para dar apoyo en un partido o para levantar el ánimo cuando alguien está flojete. Es tan versátil que casi sustituye al saludo estándar, y hay que admitir que tiene un encanto muy especial.

"Vas por el barrio con cara de lunes y el vecino del quinto te suelta a pleno pulmón: Aupa, artista, a ver si hoy no la lías tanto como ayer en el frontón"

Kalimotxo

Mezcla mítica de fiesta hecha con vino tinto barato y refresco de cola. Nació en el País Vasco y se volvió el combustible oficial de botellones, verbenas y noches largas. Es fácil, barato y entra solo, aunque al día siguiente igual te acuerdas. Si alguien dice “kalimotxo”, ya sabes que la cosa va a ponerse animada.

"Este viernes en la plaza nos pillamos vino del barato, cola y hacemos kalimotxo a lo loco con la cuadrilla, que luego acabamos cantando y dando palmas hasta tarde."

Txikiteo

Plan muy vasco de ir de bar en bar con la cuadrilla, tomándote un txikito, un zurito o lo que toque, mientras cae algún pintxo y una buena charla. No va solo de beber, va de hacer vida, echarse unas risas y arreglar el planeta desde la barra aunque nadie lo haya pedido.

"Hoy hay derbi, así que después del curro nos pegamos un txikiteo por el Casco Viejo, pote va pote viene, y ya verás cómo acabamos cantando el himno del equipo con el del bar incluido."

Agur, Ben-Hur

Despedida con teatrillo y vacile: sueltas agur y le pegas el Ben-Hur para que tu marcha parezca épica, como si te fueras en cuadriga. Se usa cuando te piras con ganas de drama, porque estás hasta el moño del plan o del percal. Vale para salir de una reunión, un bar o cualquier marrón con estilo.

"En cuanto empezó el cuñado con su monólogo político, me levanté, dije Agur, Ben-Hur, y salí del bar con pose de estrella."

Sentirse euskaldun

Decir que te sientes euskaldun es notar que se te pone el alma en modo Euskal Herria. Te sale un aupa solo, te tira la cuadrilla, el poteo, el frontón o cualquier plan con txoko y sobremesa larga. Literalmente euskaldun es quien habla euskera, pero en la calle también se usa para decir muy vasco de sentir, de costumbre y de orgullo.

"Después del marmitako de la amama, ganar el mus por los pelos y hacer poteo con la cuadrilla, salí del bar pensando: hoy me siento euskaldun total."

Ir de potes

Ir de potes es ir saltando de bar en bar tomando un pote, que suele ser un vino, un zurito o una caña pequeña, y picando pintxos entre charla y risas. Es plan de cuadrilla, de los de uno más y nos vamos, pero sin ir buscando el desfase. Ideal para estirar la tarde y arreglar el mundo.

"Aupa, hoy necesito poteo, vamos de potes por el Casco Viejo, que con dos zuritos, pintxos y charla se cura el día."

Pintxo-pote

Plan muy vasco de ir de bar en bar pillando la oferta de pintxo más pote por precio fijo. Te tomas algo, picoteas, cambias de local y sigues la ruta con la cuadrilla. Empieza de tranqui y muchas veces acaba siendo media cena, charleta larga y alegría de barrio.

"Hoy hay pintxo-pote en el barrio, tú vente pronto que empezamos tranquilos y acabamos aúpa, que con cuatro rondas cenamos mejor que en un restaurante caro."

Echar un pote

En La Rioja, echar un pote es irse de vinos con los colegas, de bar en bar, disfrutando el chateo y las tapas sin prisas. Es ese momento sagrado en que aparcas las obligaciones y te entregas al vino, a la charla y a arreglar el mundo a base de rondas. Y oye, tiene su arte.

"Tenía que estudiar para el examen, pero me escribió el Iñaki que si echábamos un pote por el pueblo y al final acabamos de bar en bar hasta que cerraron todo."

Sopako

En euskera se usa sopako para hablar de un día gris, lluvioso y tristón, de esos que parecen hechos a medida del norte. Es como decir que el cielo está hecho una sopa aguada y no levanta ni a tiros. No es tu sopa del plato, pero te deja igual de empapado y con ganas de manta.

"Vaya sopako se ha montado hoy, tú, que he salido a por pan y he vuelto chorreando como si me hubiera bañado en la ría."

Echarla a lo jatorra

Expresión para cuando te pones en modo súper majo, hablador y cercano, haciéndote colega de todo el bar sin esfuerzo. Es ese momento en que vas de pintxos, te marcas sonrisas, chascarrillos y te ganas a la peña en dos frases. Básicamente, socializar a saco con buen rollo y un punto de morro simpático.

"Entró al bar tímido perdido y a la media hora ya estaba echándola a lo jatorra, ligando pintxos, sacando risas al camarero y saliendo con cuadrilla nueva para el finde"

Estar más perdido que un txapeldun en Manhattan

Se dice cuando alguien anda desorientadísimo y no pilla ni por dónde le viene el aire. La gracia está en imaginar a un txapeldun, bien vasco y con toda su estampa, plantado en pleno Manhattan sin entender el mapa, el metro ni el meneo. Se usa para vacilar con cariño cuando alguien está fuera de sitio o más despistado de la cuenta.

"En la oficina nueva preguntas tres veces dónde está el baño y acabas en el almacén. Estás más perdido que un txapeldun en Manhattan, aibalaostia."

Garantía del bacalao

Se dice en plan coña cuando algo trae una garantía de risa, de esas que en cuanto se rompe te quedas mirando al techo y apechugando. Vamos, que respaldo hay sobre el papel, pero fiarte de eso es jugártela bastante.

"Me he pillado un móvil por Wallapop por veinte pavos, chaval, esto viene con garantía del bacalao, como casque mañana ni reclamación ni leches."

Bizkaibus

Nombre del servicio de autobuses de Bizkaia que mucha peña usa también con retranca cuando el bus tarda una eternidad o directamente parece haberse evaporado. Se dice para rajarse de esperas eternas, horarios que van por libre y esos días en que ver aparecer el Bizkaibus se siente casi como una aparición mariana con ruedas.

"Tía, llevo cuarenta minutos en la parada y el Bizkaibus ni se asoma, parece que se ha ido de pintxos por el Casco Viejo y se ha olvidado de mí."

Patxiar

Verbo muy del norte para decir que vas a caminar tranquilamente, sin prisas y con aire de excursión dominguera. No es solo andar, es salir a estirar las piernas, disfrutar del paisaje y hacer como que haces deporte mientras digieres el chuletón. Suena a plan de cuadrilla y a día nublado pero feliz.

"Mañana no curro, así que voy a patxiar por el monte con la cuadrilla, a ver si bajamos el pintxo-pote de toda la semana."

Lizoa

Palabra de andar por casa para esa pereza suave que te cae encima sin avisar. No es vagancia total, es el cuerpo poniéndose en modo ahorro: sofá, manta y cero ganas de liarte. Te apetece hacer cosas, sí, pero a la vez te da igual y prefieres quedarte quieto, como si el día estuviera en pausa.

"Con este txirimiri me ha entrado una lizoa tremenda: iba a bajar a por pan, pero he vuelto al sofá y punto."

Tiricia

Es esa dentera traicionera que te recorre el cuerpo cuando oyes algo chirriante, tipo uñas en pizarra, o tocas una textura que te da repelús. Te pone los dientes de punta y te deja tieso un segundo, como si el cerebro dijera quita, quita. Se usa como sinónimo de grima o dentera. Ojo, que en otros sitios tiricia va más de flojera.

"Xe, para ya, nano, que solo de oírte rascar la pizarra con las uñas me entra una tiricia que se me ponen los dientes de punta."

Leja

Es la balda o repisa de una alacena o estantería, la típica donde acabas apilando tuppers, vasos y cosas de cocina. En Valencia se oye un montón, y va muy pegada al valenciano lleixa, así que suena a casa de toda la vida. Si alguien te dice que algo está en la leja, ya sabes, arriba, guardado y a veces medio olvidado.

"Xe, deja los tuppers en la leja de arriba y no me llenes la encimera de trastos, que luego no cabe ni la cafetera."

Carlota

Palabra de toda la vida para llamar a la zanahoria, muy típica en la zona de la huerta y en mercados de Alicante y alrededores. Viene del valenciano, donde carlota es la forma normal, y en castellano local se cuela sin complejos. Suena a compra de puesto y a cocina casera, de esas recetas que empiezan con un sofrito y acaban oliendo a gloria.

"En el mercado de barrio, la yaya me guiña y dice: Nano, ponme un kilo de carlotas frescas, que hoy cae arroz al horno."

Jechura

Se suelta para decir que alguien lleva una pinta regulera, como salido de la lavadora a trompicones: ropa arrugada, pelos pa’rriba y cara de pocas horas. No es un halago, pero entre colegas va cargadito de cachondeo, como un mira cómo vienes. Suele oírse en Canarias como variante de hechura.

"Chacho, mírate al espejo: vienes con los pelos como un erizo y la camisa arrugada. Vas hecho una jechura, mi niño."

Agur

Adiós a la vasca, pero con cariño. Lo sueltas cuando te despides de un colega y quieres que sepa que sigues siendo de los suyos, sin cursiladas. Por Bilbao, Donostia o Vitoria se cuela en cualquier conversación en castellano sin que nadie pestañee. Es la palabra que más viajes ha hecho del euskera al castellano, sobre todo cuando ya te has tomado el último potote y toca recoger la txapela.

"Termina la cuadrilla en el bar y suelta un agur que se oye desde Donostia, ya con la txapela puesta y prometiendo poteos hasta el viernes que viene."

Txapela

Originalmente, la txapela es la boina vasca de toda la vida. En coloquial, llamar a alguien txapela es decir que tiene pinta o alma de vasco de raza, muy de su tierra, muy de cuadrilla, de costumbre bien agarrada y orgullo euskaldun sin pedir perdón por ello. Puede llevar boina o no, pero la vibra la lleva puesta.

"Ese Jokin es un txapela total, si hay partido del Athletic deja plantada hasta a la amama por ir a la taberna con la cuadrilla a gritar aupa Athletic a pleno pulmón"

Txoko

Sociedad gastronómica vasca de toda la vida, una especie de cuartel general donde los amigos se juntan a cocinar, beber y arreglar el mundo. Solo socios, llaves de hierro y reglas no escritas. Si un vasco te invita al txoko es que ya te ha adoptado, así que prepara el delantal y deja la prisa en la calle, porque ahí dentro el reloj funciona a otra velocidad.

"Ainara nos llevó al txoko de su aita y acabamos a las dos de la mañana cantando coplas con un chuletón en la mano. Una pasada."

Voces del pueblo

La teoría está muy bien, pero lo que de verdad nos mola es oír a la gente en su flow natural. Si te sabes una expresión chula de tu tierra, tráela. Y si ya está, ponle tu voz. El mapa sonoro lo montamos entre todos.

Busca tu expresión y ponle voz

Un segundo: confírmanos que eres una persona