Aupa
Expresión multiusos muy típica del País Vasco que sirve para saludar, animar o soltar un qué pasa con energía. Vale para decir hola, para dar apoyo en un partido o para levantar el ánimo cuando alguien está flojete. Es tan versátil que casi sustituye al saludo estándar, y hay que admitir que tiene un encanto muy especial.
Kalimotxo
Mezcla mítica de fiesta hecha con vino tinto barato y refresco de cola. Nació en el País Vasco y se volvió el combustible oficial de botellones, verbenas y noches largas. Es fácil, barato y entra solo, aunque al día siguiente igual te acuerdas. Si alguien dice “kalimotxo”, ya sabes que la cosa va a ponerse animada.
Txikiteo
Plan muy vasco de ir de bar en bar con la cuadrilla, tomándote un txikito, un zurito o lo que toque, mientras cae algún pintxo y una buena charla. No va solo de beber, va de hacer vida, echarse unas risas y arreglar el planeta desde la barra aunque nadie lo haya pedido.
Agur, Ben-Hur
Despedida con teatrillo y vacile: sueltas agur y le pegas el Ben-Hur para que tu marcha parezca épica, como si te fueras en cuadriga. Se usa cuando te piras con ganas de drama, porque estás hasta el moño del plan o del percal. Vale para salir de una reunión, un bar o cualquier marrón con estilo.
Sentirse euskaldun
Decir que te sientes euskaldun es notar que se te pone el alma en modo Euskal Herria. Te sale un aupa solo, te tira la cuadrilla, el poteo, el frontón o cualquier plan con txoko y sobremesa larga. Literalmente euskaldun es quien habla euskera, pero en la calle también se usa para decir muy vasco de sentir, de costumbre y de orgullo.
Ir de potes
Ir de potes es ir saltando de bar en bar tomando un pote, que suele ser un vino, un zurito o una caña pequeña, y picando pintxos entre charla y risas. Es plan de cuadrilla, de los de uno más y nos vamos, pero sin ir buscando el desfase. Ideal para estirar la tarde y arreglar el mundo.
Pintxo-pote
Plan muy vasco de ir de bar en bar pillando la oferta de pintxo más pote por precio fijo. Te tomas algo, picoteas, cambias de local y sigues la ruta con la cuadrilla. Empieza de tranqui y muchas veces acaba siendo media cena, charleta larga y alegría de barrio.
Echar un pote
En La Rioja, echar un pote es irse de vinos con los colegas, de bar en bar, disfrutando el chateo y las tapas sin prisas. Es ese momento sagrado en que aparcas las obligaciones y te entregas al vino, a la charla y a arreglar el mundo a base de rondas. Y oye, tiene su arte.
Sopako
En euskera se usa sopako para hablar de un día gris, lluvioso y tristón, de esos que parecen hechos a medida del norte. Es como decir que el cielo está hecho una sopa aguada y no levanta ni a tiros. No es tu sopa del plato, pero te deja igual de empapado y con ganas de manta.
Echarla a lo jatorra
Expresión para cuando te pones en modo súper majo, hablador y cercano, haciéndote colega de todo el bar sin esfuerzo. Es ese momento en que vas de pintxos, te marcas sonrisas, chascarrillos y te ganas a la peña en dos frases. Básicamente, socializar a saco con buen rollo y un punto de morro simpático.
Estar más perdido que un txapeldun en Manhattan
Se dice cuando alguien anda desorientadísimo y no pilla ni por dónde le viene el aire. La gracia está en imaginar a un txapeldun, bien vasco y con toda su estampa, plantado en pleno Manhattan sin entender el mapa, el metro ni el meneo. Se usa para vacilar con cariño cuando alguien está fuera de sitio o más despistado de la cuenta.
Garantía del bacalao
Se dice en plan coña cuando algo trae una garantía de risa, de esas que en cuanto se rompe te quedas mirando al techo y apechugando. Vamos, que respaldo hay sobre el papel, pero fiarte de eso es jugártela bastante.
Bizkaibus
Nombre del servicio de autobuses de Bizkaia que mucha peña usa también con retranca cuando el bus tarda una eternidad o directamente parece haberse evaporado. Se dice para rajarse de esperas eternas, horarios que van por libre y esos días en que ver aparecer el Bizkaibus se siente casi como una aparición mariana con ruedas.
Patxiar
Verbo muy del norte para decir que vas a caminar tranquilamente, sin prisas y con aire de excursión dominguera. No es solo andar, es salir a estirar las piernas, disfrutar del paisaje y hacer como que haces deporte mientras digieres el chuletón. Suena a plan de cuadrilla y a día nublado pero feliz.
Lizoa
Palabra de andar por casa para esa pereza suave que te cae encima sin avisar. No es vagancia total, es el cuerpo poniéndose en modo ahorro: sofá, manta y cero ganas de liarte. Te apetece hacer cosas, sí, pero a la vez te da igual y prefieres quedarte quieto, como si el día estuviera en pausa.
Tiricia
Es esa dentera traicionera que te recorre el cuerpo cuando oyes algo chirriante, tipo uñas en pizarra, o tocas una textura que te da repelús. Te pone los dientes de punta y te deja tieso un segundo, como si el cerebro dijera quita, quita. Se usa como sinónimo de grima o dentera. Ojo, que en otros sitios tiricia va más de flojera.
Leja
Es la balda o repisa de una alacena o estantería, la típica donde acabas apilando tuppers, vasos y cosas de cocina. En Valencia se oye un montón, y va muy pegada al valenciano lleixa, así que suena a casa de toda la vida. Si alguien te dice que algo está en la leja, ya sabes, arriba, guardado y a veces medio olvidado.
Carlota
Palabra de toda la vida para llamar a la zanahoria, muy típica en la zona de la huerta y en mercados de Alicante y alrededores. Viene del valenciano, donde carlota es la forma normal, y en castellano local se cuela sin complejos. Suena a compra de puesto y a cocina casera, de esas recetas que empiezan con un sofrito y acaban oliendo a gloria.
Jechura
Se suelta para decir que alguien lleva una pinta regulera, como salido de la lavadora a trompicones: ropa arrugada, pelos pa’rriba y cara de pocas horas. No es un halago, pero entre colegas va cargadito de cachondeo, como un mira cómo vienes. Suele oírse en Canarias como variante de hechura.
Agur
Adiós a la vasca, pero con cariño. Lo sueltas cuando te despides de un colega y quieres que sepa que sigues siendo de los suyos, sin cursiladas. Por Bilbao, Donostia o Vitoria se cuela en cualquier conversación en castellano sin que nadie pestañee. Es la palabra que más viajes ha hecho del euskera al castellano, sobre todo cuando ya te has tomado el último potote y toca recoger la txapela.
Txapela
Originalmente, la txapela es la boina vasca de toda la vida. En coloquial, llamar a alguien txapela es decir que tiene pinta o alma de vasco de raza, muy de su tierra, muy de cuadrilla, de costumbre bien agarrada y orgullo euskaldun sin pedir perdón por ello. Puede llevar boina o no, pero la vibra la lleva puesta.
Txoko
Sociedad gastronómica vasca de toda la vida, una especie de cuartel general donde los amigos se juntan a cocinar, beber y arreglar el mundo. Solo socios, llaves de hierro y reglas no escritas. Si un vasco te invita al txoko es que ya te ha adoptado, así que prepara el delantal y deja la prisa en la calle, porque ahí dentro el reloj funciona a otra velocidad.