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Apechugar

Se dice cuando no queda otra que hacerse cargo y tirar pa’ delante con lo que toca, aunque dé lata o no te guste nada. Es asumir la pega, la consecuencia o el problema sin lloriqueo, a veces con pura resignación. En el Maule suena bien de campo, de apretar los dientes y seguir nomás.

"Se nos echó a perder la camioneta justo antes de la vendimia, pero hay que apechugar, juntar lucas y sacar la pega igual, po."

Chanchullo

En Nicaragua se usa para hablar de un enredo turbio, un truco medio mañoso o un arreglo bajo la mesa para sacar ventaja. No siempre es crimen nivel película, pero sí algo bien poco legalito o nada transparente. Es de esas palabras que huelen a negocio raro, papeleo chueco y favores que nadie quiere admitir.

"Mirá, ese maje no gana tanto, fijo el carrito nuevo le salió de algún chanchullo con la alcaldía, porque honrado honrado no es."

Chapuza

Se dice cuando algo está hecho a toda prisa, sin mimo y con un acabado regulero, de esos que ves y ya te da mala espina. Vale tanto para un curro mal rematado, tipo obra o arreglo casero, como para un plan o una idea montados con cuatro parches y cero sentido. Suele llevar crítica y bastante cachondeo.

"Contraté al fontanero más barato y me dejó el WC haciendo un concierto de agua, vaya chapuza: cada vez que tiro de la cadena, se inunda."

Chollo

En Galicia un chollo es algo muy barato, una oferta tan buena que casi parece que te estén regalando las cosas. Se usa para hablar de gangas, oportunidades locas o curros fáciles que pagan bien. Cuando alguien dice que pilló un chollo, es que salió ganando a lo bestia, y hay que admitir que da una envidia sana.

"Tía, pillé este abrigo en las rebajas del centro comercial por diez euros, estaba tirado de precio, un chollo que ni en el mercadillo de los domingos en Vigo."
Currar
Lucia · España
"Currar es una expresión que significa trabajar, como esforzarse mucho. Por ejemplo, ayer fui tan motivado a currar que hasta saludé a la fotocopiadora. Luego recordé que era domingo y la oficina estaba vacía."

Currar

Decir currar es hablar de trabajar sin traje ni corbata: echar horas, sacar faena y a veces con pocas ganas, porque toca. Se usa tanto para el curro de oficina como para la obra, y de ahí sale curro, currante y currada. La palabra viene del caló y en la calle suena más cercana que trabajar, menos formal y más de batalla.

"Hoy no puedo, tronco: salgo de currar tardísimo, mañana vuelvo a las siete y estoy reventao. Ya quedamos el finde y nos desquitamos."

Enchufado

Dicho de quien se gana la chamba, el ascenso o el favor no por crack, sino por conecte: palancas, familia, amistad con el jefe o el político de turno. Es el clásico que siempre cae parado aunque sea medio paquete, y a los demás les da cólera con risa. Se oye un montón en oficinas, alcaldías y cualquier trámite, aquí todo el mundo lo ha visto.

"Mirá, ese maje no sabe ni prender la compu y ya lo hicieron jefe, anda bien enchufado con el gerente, por pura palanca."

Pringao

El típico al que siempre le toca la papeleta fea, el que carga con el muerto sin rechistar y al que los colegas le cuelan el marrón con sonrisita. También vale para el tonto útil, el que se traga todo lo que le cuentan o el que curra como un mulo mientras los demás se escaquean. La versión fina sería pringado, pero en España lo gastamos sin la d porque así suena más de barrio y con más guasa.

"Yo soy el pringao que se queda recogiendo la casa después del botellón mientras los demás se van de afterhours tan panchos."

Tajo

Aquí “tajo” no va de cortes ni del río, va de comer fuerte, normalmente un buen trozo de pan con algo, o un bocado contundente, para arrancar el día con gasolina. Se usa mucho en plan campo y curro temprano, cuando toca echarse algo “entre pecho y espalda” antes de pegarse la paliza. Ojo con el contexto, que en otros lados significa otra cosa.

"A las seis, antes de ir al tajo de verdad, me meto un tajo de lomo con pan y café, que luego en el campo no tiro."

El mero mero

Expresión para hablar del jefe máximo, el que manda de verdad o el que controla un tema mejor que nadie. Es esa persona a la que todos miran para decidir qué hacer, porque tiene experiencia, autoridad y un poco de aura mística. Suena respetuoso, pero también con un toque de vacile, como de leyenda del barrio.

"Mirá vos, dejá de alegar con el encargado, que cuando venga el mero mero te va a poner quieto de un solo, mejor hacé caso ahorita y ya."

Cortar el bacalao

Significa ser quien manda y decide, el que reparte juego y tiene la última palabra en el grupo, el curro o la familia. La imagen viene de cortar y repartir bacalao, un alimento muy valorado y racionado en otras épocas: quien lo tenía delante controlaba la porción de cada uno. Vamos, el jefe de la película.

"En la reunión todos miraban al nuevo director, porque cuando él habla nadie rechista: corta el bacalao y los demás solo asentimos y a currar."

Pega de gamba

Se le dice así a un trabajo demasiado cómodo: pocas responsabilidades, horarios relajados y, para más remate, buen sueldo. Es la típica pega donde pareciera que te pagan por ir a calentar la silla y mirar el computador, sin sudar nada. Se usa medio envidia, medio talla, cuando alguien encuentra el puesto soñado y tú sigues apretado.

"La Cami entró a una pega de gamba en la muni, se toma cafecito todo el día, sale a las cinco y le pagan terrible de bien."

Encalomar

Verbo bien canario para cuando te endosan algo que tú no querías ni con un palo: un marrón en el curro, un trasto vendido como ganga o una responsabilidad que nadie quiere. Va entre timar y pasarle el muerto a otro, con esa caradura fina de yo no fui. Se usa mucho con el sentido de colar o encasquetar.

"Pibe, a Juan lo encalomaron con un coche supuestamente nuevo y al mes ya iba echando humo por la autopista. Menudo cuadro, mi niño."

Comerse el marrón

Significa que te toca comerte el marrón: tragarte un problema o una responsabilidad fea que nadie quiere, muchas veces por la cagada de otro. Puede ser aguantar la bronca, cargar con el muerto o hacer el curro sucio para que el resto salga limpio. Mientras los demás se escaquean, tú te quedas recogiendo el desastre.

"El jefe metió la pata con el cliente y, claro, me tocó comérmelo a mí: llamadas, disculpas y salir de la oficina a las mil."

Hacerle al tío Lolo

Se dice cuando alguien se hace el tonto, el despistado o el que no oyó nada, aunque en realidad sí sabe perfectamente qué está pasando. Es la típica jugada para zafarse de broncas, responsabilidades o para que no te encarguen la chamba. Vamos, hacerse pato con estilo sonorense.

"No le hagas al tío Lolo, compa, te vi clarito cuando te echaste los tacos y luego te hiciste el sordo para no lavar los trastes."

Andar a las corridas

Se dice cuando estás a las apuradas todo el día, yendo y viniendo sin parar, como si vivieras corriendo detrás de mil cosas a la vez. Es ese modo supervivencia de laburo, trámites, familia y quilombos varios, donde no te da el aire ni para un mate. Muy de andar con la agenda explotada.

"Hoy no me pidas nada, chango: entre el laburo, el banco y buscar a la nena, ando a las corridas y ni mate pude tomar."

Fajúo

Se usa para decir que estás reventado, sin fuerzas, como si te hubiera pasado una guagua por encima. Es ese cansancio bruto que no se arregla ni con café ni con siesta. Vale igual después de currar a saco que tras una noche larga de fiesta, y suele soltarse con resignación total: estoy fajúo y punto.

"Después de pillar la guagua y subir la cuesta con las bolsas, quedé fajúo, me tiro en el sofá y no me levanta ni la alarma."

¡Que te cunda!

Se dice para desearle a alguien que le rinda el tiempo y que lo que está haciendo le salga bien. Es como un “aprovecha” o “que te sea productivo”, pero con rollo de calle. Vale para estudiar, currar, entrenar o lo que sea. Suena a empujoncito cariñoso, de colega a colega.

"Te vas a empollar todo el tema en una tarde, ¿no? Pues dale caña y que te cunda, que mañana hay examen y no te salva ni el profe majo."

Mequetrefe

Insulto muy castizo para llamar a alguien mindundi, de poca monta, que estorba más que ayuda. Se le suelta al que va de listo, se mete donde no le llaman y encima la lía, o al que presume y no tiene ni media hostia. Suena un pelín de otra época, pero sigue vivo en broncas familiares, curro y barra de bar. No es un taco gordo, pero sí deja claro que lo consideras poca cosa y bastante inútil. Normalmente va con desprecio y sorna.

"—¿Quién ha tocao el altavoz? —El nuevo, el mequetrefe ese. —Pues dile que lo deje, que nos va a reventar la fiesta."

Voces del pueblo

La teoría está muy bien, pero lo que de verdad nos mola es oír a la gente en su flow natural. Si te sabes una expresión chula de tu tierra, tráela. Y si ya está, ponle tu voz. El mapa sonoro lo montamos entre todos.

Busca tu expresión y ponle voz

Un segundo: confírmanos que eres una persona